Hora punta es cuando el TPV deja de ser “un programa” y pasa a ser la línea que separa una cola asumible de un caos. En ese momento no fallan las ganas. Fallan los procesos: una tecla mal pulsada, un producto sin alta, un cierre de caja a medias, una impresora que decide quedarse sin papel.
La buena noticia: la mayoría de los errores se repiten. Y se pueden cortar con ajustes simples, formación corta y un TPV bien configurado para tu operativa.
1) Vender “a ojo” cuando no se encuentra el artículo
Pasa mucho: el cliente pide “la botella pequeña” y, como no aparece rápido, se cobra otra referencia parecida. Parece una tontería hasta que el stock deja de cuadrar y el margen se evapora.
Cómo evitarlo
- Configura una pantalla de “Top ventas” por franja: desayunos, comidas, meriendas.
- Revisa esa pantalla cada mes. No cada año.
- Si tienes códigos de barras, asegúrate de que el lector está bien calibrado y que el artículo existe en el sistema.
3) Descuentos improvisados y tickets que luego no se entienden
En hora punta aparecen frases como “hazme el 10%” o “ponlo como menú”. Si cada persona lo resuelve distinto, el ticket termina siendo un jeroglífico.
Cómo evitarlo
- Crea reglas de descuento: “2×1”, “menú”, “happy hour”.
- Limita los descuentos manuales a perfiles concretos (encargado, caja principal).
- Define un motivo obligatorio (lista corta): “devolución”, “atención cliente”, “promoción”.
4) Cobros mal cerrados por mezclar efectivo, tarjeta y Bizum
Cuando hay prisa, se cobra en tarjeta, pero se marca como efectivo. O al revés. El arqueo lo paga alguien: normalmente, el último que cierra.
Cómo evitarlo
- Separa métodos de pago visibles y grandes.
- Usa un flujo fijo: “total → método de pago → confirmar → imprimir”.
- Si aceptas pagos digitales, conviene repasar prácticas básicas de seguridad y control: por ejemplo, las recomendaciones de INCIBE sobre métodos de pago seguros al comprar online.
Ejemplo rápido: si el datáfono da error y el cliente paga en efectivo, el cambio de método debe quedar claro antes de emitir el ticket.
5) No tener plan B para impresora, papel y conexión
La impresora térmica es el punto débil clásico. También el Wi-Fi saturado si el TPV depende de red.
Cómo evitarlo
- Papel de repuesto accesible (no “en el almacén de arriba”).
- Impresora configurada y probada antes de abrir.
- Procedimiento de contingencia: qué hacer si cae la red, cómo emitir un ticket manual, cómo reintroducir ventas después.
6) Pedir datos personales sin criterio
En hora punta se pide teléfono “por si acaso” o se apunta una dirección en una nota suelta. Eso es un riesgo operativo y legal.
Cómo evitarlo
- Pide solo lo necesario para la gestión de la venta.
- Centraliza la información en el TPV, no en papeles.
- Si vas a usar datos para fidelización, entiende el marco y las buenas prácticas; la AEPD tiene materiales y recomendaciones sobre compras y seguridad que ayudan a ordenar este tema, como en su nota de recomendaciones para compras online seguras.
Para que la hora punta no te gobierne
Si quieres que tu TPV trabaje a tu favor (pantallas rápidas, artículos bien estructurados, control de permisos, cobros claros), puedes empezar por ver qué soluciones encajan en tu tipo de negocio en Astarte Informática.
Y si prefieres ir al grano, lo más útil suele ser revisar tu operativa real (qué vendes, cómo cobras, dónde se atasca la cola) y ajustar el sistema con alguien que lo haga a diario: escríbenos desde el formulario de contacto.
